Sientes un peso encima que no sabes bien de dónde viene y que te está impidiendo avanzar en tu vida.
Sí sabes de donde proviene pero no sabes cómo manejarlo/afrontarlo y te esta superando afectándote.
Puede que te sientas estancado en tu vida y que nada de lo que has hecho hasta ahora sea suficiente. Tal vez por propia exigencia o quizás porque no te llena ni te sientes pleno.
Quizás sientes agobio y parece que no das el 100% de lo que te gustaría.
Te desconcentras con facilidad, perdiendo el foco y pensando en otras cosas que también deberías hacer.
Sientes que decepcionas a tus seres queridos, aunque no te lo digan. Como si “no estuviera a la altura” de las circunstancias.
Al final del día, tras mucho esfuerzo y actividad, parece que no hayas hecho nada significativo y sigues sintiendo un profundo vacío que te come por dentro.
Estás más pendiente de cómo están los demás que de ti. De cuidarlos, que no les falte de nada. Pero tú no recibes lo mismo. Y acabas siendo la última persona a la que cuidas. Ya no te queda energía para centrarte en ti, o quizás lo ves como si fuera egoísta.
Accedes a complacer en cosas que te piden los demás, aunque no quieras del todo. Hasta que el cuerpo te dice basta y no puedes hacer más, pero tampoco de lo que te gustaba hacer antes. Has acabado con tu energía y te pesa el cuerpo.